Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2017

Grillo y lagartija

El salón, aunque grande, estaba espacialmente ocupado en su mayoría -con sillas largas de madera-. En las paredes solo habían dos lámparas pequeñas, apagadas y que no tenían nada que ver con la decoración. Estaba tarde, y hacía mucho calor. Era un sector residencial donde no se escuchaba ni el más mínimo canto de grillos o lagartijas. Siempre que entraba olía el polvo, la tierra, el descuido, la impersonalidad. La única pequeña ventana que había, tenía una persiana en algunos lugares quebrada, con líneas faltantes. Esos espacios en la persiana, dejaban entrar la luz tenue de los faroles de la calle que reflejaban un naranjado perezoso. El lugar estaba solo, con su persiana dañada, y no podía verse mucho. No hacía falta tampoco, conocía el lugar en detalle y esperaba estar ahí solo por unos pocos minutos -mientras él entraba al baño-, ni siquiera se me ocurrió contemplar la atmósfera. Ya nos dirigíamos hacía la puerta del salón para salir cuando se giró y me agarró con descaro la nalga ...

Ayer

Ayer, con angustia, inicié este recorrido, y no me ha dejado para nada arrepentida. Ayer, con timidez, conocí personas que hicieron más importante el camino que el destino, y estaré por siempre agradecida. Ayer, con un poco de tristeza, asumí que estaba aquí, sola, sin un par de amigos en la lista, pero con otros agregados a aquella. Ayer, con desdicha, quise tu compañía y no la de nadie más, te cuento que extrañarte solo me hace odiarte más. Ayer, con lágrimas de alegría, contemplé el firmamento, detallé cada una de las estrellas y a cada una le supliqué que la noche no se acabara. Ayer, con mi familia, aprendí más de sus vidas, de sus valores, de sus historias y no cambiaría por nada tener su sangre. Ayer, con amor propio, reconocí mis talentos, y les saqué el mejor provecho. Ayer, con rabia, acepté que la batería baja del celular era solo una obligación a ver el paisaje con anhelo porque nunca más lo iba a volver a ver, ni ustedes. Ayer, como todos los días, sigo sintiendo q...

Mucho hijueputa

-Nos estábamos despidiendo desde hacía como media hora en la entrada del edificio. Él ahí con sus maricadas y yo con esas ganas de entrar al baño, y para colmo me va diciendo:  ‘Preciosa, ¿quieres que salgamos a comer el sábado?’  Esa carita de güeva que hace me la vuela y él sabe; pero bueno yo le dije que sí, que a qué hora y por dentro era pensando ‘ahora este güevón me hará la de siempre y me va a recoger bien temprano para ponerme a dar vueltas y llevarme a comer bien tarde cuando yo ya esté pasada del hambre’, porque eso me hizo una vez; me dijo que me iba a invitar a comer y que me recogía a las 5:30 y yo le dije que pues cómo si a esa hora yo no tenía hambre y él salió con que confiara en él; pues confié en él y me llevó primero al Parque Norte y allá estuvimos como hasta las 8, luego dizque a ver una obra de teatro y eso se demoró como dos horas, y yo en esa obra ya que me moría y el bobo ese, apenas salimos, tiene la conchudez de preguntar que si quería comer y ...

Guachaca

Es la tarde perfecta –pienso-, con la impecable luz de las 5:43 de la tarde en  mi cuerpo, la estupenda brisa tibia que me despeina de la manera correcta para darle un toque místico y bohemio a mi pinta (el bikini de color negro más diminuto que pude encontrar), tomo agua de coco con pitillo porque no se me puede olvidar de dónde vengo, siento con cariño la arena que ocupa mi piel, escucho únicamente el melodioso y completo sonido de las olas que llegan a unos pocos centímetros de mis pies, estoy sola y no hay mejor compañía que mi felicidad al conocer por fin este lugar. Es la tarde perfecta –pienso-, esa luz tan hermosa de las 5:43 de la tarde la hace ver como una diosa, con cabello despeinado y todo, ese cuerpo tan tranquilo y natural en medio de este paraíso, ese vestido de baño que parece hecho especialmente para ella, sus ojos perdiditos en cualquier profundo pensamiento mientras toma agua de coco, me imagino, disfrutando el momento, y yo acá apreciándola. Es el viaj...

Mañana

Será un día como cualquier otro, ella pasará su tiempo perdida entre ocupaciones y preocupaciones. Se reencontrará en la noche con viejos amigos, en el lugar que los unirá y les enseñará a quererse. En una reunión corriente donde se esperarán chismes y uno que otro reclamo, se asombrará al encontrar la sorpresa que le han preparado. Para romper la costumbre, ella será el blanco de mensajes de amor -para algunos forzosos-, que le recordarán un poco que deberá confiar en ella y quererse más y más a menudo, la harán sentir abrigada entre tanto desasosiego. Al terminar, saldrá en silencio del lugar -tal cual ella es-, y esperará que nadie la detenga. No le importará que esté lloviendo, pues sentirá necesitar la tortura de las gotas frías en su cara para agradecer no haberse quitado la vida, como lo quiso poco antes. Pisará sin precaución cada charco por el que pasará, se mojará los zapatos, las medias, los pies, el alma. No estará triste, pero una burbuja de pensamientos y recuerdos no le ...

Querido diario

Ella me abre cada vez que me necesita, no importa la hora, el lugar, el clima o el acompañante; me usa indiscriminadamente para plasmar sus más íntimos pensamientos, acciones y deseos. Ella marca mi piel como si fuera suya, con suma delicadeza pero sin previo aviso, y no sabe que, de alguna manera, soy yo el que le da vida a ella, no sabe que me necesita y al mismo tiempo puede despreciarme como le plazca según esas intenciones en mi corteza, no sabe que ella es a través de mí y al mismo tiempo soy lo que ella no conoce de ella misma, porque yo sí la escucho, yo sí me preocupo, no como tanto escribe y reniega de los demás. Quisiera escribirle de vuelta, responderle; quisiera comunicarle que soy parte suya pero también parte mía y me duele ese desprecio automático por conocerme, por darme una oportunidad; quiero pero no puedo, no sé cómo hacerlo, no tengo los elementos, a ella no le interesa, a ella yo no le intereso, solo siente un cariño creado a través del tiempo y por mi incondicion...

Portrait of my father

He was raised by a soldier, you will imagine his apathy He saw his mother die and his father passed away on a December 29th To them I attribute his bitterness in life He only has sisters, they did everything for him He never learned how to cook, how to wash his clothes or to help anyone A truly don Juan, gift that I call disgrace We will say by decency that parents have no preference over their children, my father obviously does I am his first daughter, the one he wanted so much He always put a lot of pressure on me, he wanted me to stand out, Perhaps, he just wanted me to be what he couldn’t, have what he didn’t He was very strict in his teaching, he was very sweet in his teaching He answered all my questions, he also kept silent on me many times I appreciate his accompaniment I learned to listen, but I never understood the difference between being silent for education or obligation I will never forgive him for striking us, even today I feel sad saying...

Road to Perdition

Descripción narrativa de un fragmento de la película Road to Perdition. Hacía mucho frío, era de noche, muy pocos faroles alumbraban la calle y solo se escuchaba la lluvia caer. Del bar salió caminando con tranquilidad el Patrón junto a sus guardaespaldas, quienes lo cubrían con paraguas para que no se mojara demasiado su traje, su sombrero y su gabán de paño negros, como el de ellos. Cruzaron la calle descoordinadamente hacia el carro, donde aguardaba el conductor. La lluvia no dejó oír sus pasos. Cuando llegaron al carro, el Patrón tocó la ventana de la puerta con los nudillos para que el conductor le abriera, como de costumbre, y al no ver respuesta, apretó la manigueta de la puerta para abrirla, pero se encontró con una puerta asegurada y un conductor que caía en la cabrilla inconsciente. En ese momento, y como verificando algo que ya esperaba, miró y buscó algo a su alrededor. Antes de que encontrara ese algo, o ese alguien, Alirio comenzó a descargar su fusil desde la distan...

Sólo te la coges

Te la coges Sólo te la coges Porque no te interesa nada más de ella No la besas Ni la abrazas. Sólo te la coges Porque sería muy romántico Besarla y abrazarla Y eso no es lo que buscas. Sólo te la coges A escondidas Como un verdadero hombre Porque tu novia te dejaría -A la que no te coges- Pero que amas Al menos. Sólo te la coges Tal vez por capricho O te gusta, en el fondo, como coge Tal vez porque la extrañas Igual nunca lo aceptarías Porque eres feliz con lo que tienes Una novia perfecta Una relación perfecta Una vida perfecta Aún así te la coges Cada que quieres En su casa En su cama Y no la abrazas Qué idiota. Hipertexto de un poema que leí por ahí. Me disculparán por no recordar cómo se llama.