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Mostrando entradas de 2019

Un amigo que nos quitó la vida

El día estuvo muy breve, no cruzamos muchas palabras, pero sí estuvimos todo el tiempo en el mismo espacio. Me saludó como de costumbre, estaba vestido como de costumbre, me abrazó como de costumbre y me preguntó lo que me suele preguntar. Se sentía que andaba bajito de nota y todos sabíamos porqué, pero de alguna manera seguía integrado a las dinámicas del grupo: riéndose, hablando... Como persona ansiosa y depresiva, no quería torturarlo con el diálogo, fluyeron otro tipo de conversaciones y creía que estaba bien. Habló naturalmente de planes en vacaciones y aunque la proyección a futuro suele ser pantalla en suicidas, me pareció genuino. Hice que me cargara el bolso hasta el metro porque pesaba toneladas y no puso problema, pero en realidad ahora me hace sentir culpable que yo no estuviera tampoco presente con él en ese recorrido porque estaba lidiando con mis propias angustias. A una hora muy extraña comenzaron las decisiones radicales. Cerró redes sociales, terminó con la no...

Euforia

Ayer tuve que volver a la que fue mi habitación cuando tenía 6 años. Tuve que hacer mi visita mientras la niña que duerme en esa habitación estaba castigada por una de las tantas peleas que no pararía de tener con el hermano. Como castigo, no podía jugar y tenía que leer algo, pero esa sería la tercera vez que leyera Las Brujas de Roald Dahl, entonces decidió inventarse algo que hacer. Algo que siempre había querido aprender era a hacerse trenzas, nunca lo había intentado entonces sacó tres hilos de alguna parte y comenzó a experimentar por su cuenta. Ella aprendió sola, pero en esta ocasión, tuve la oportunidad de llegar a la habitación antes de que aprendiera y le di lo único que ella hubiera querido en ese momento, que en realidad no era aprender a hacer trenzas; sino que fuera su mamá la que estuviera ahí acariciándole el cabello mientras le explicaba cómo tejer su cabello de una forma bonita.  Yo fui la mamá, yo fui mi mamá y abracé a esa niña que tuvo que crecer sola y que ...

Some are happy being unhappy

     Francesco Adatto was a clever, but naive young man who always believed he could make of his city a better place for everybody; well, at least he thought so. He was not aware that his critic behaviour was annoying and stressing the other people because in this city everything was actually going perfectly fine: the citizens sometimes complained about small things, but they were satisfied with what was happening mostly and did not think change was necessary. Adatto was the only one who could not mind his own matters; he always disturbed others with his comments like the time when they were suffering hunger due to the irresponsibility of the mayor and he said all of them together should have asked for his resignation for incompetence.      Other day, Marcellina's people were complaining about the delay of the mayor in giving money for education and health and Francesco Adatto was there to told people that they had to fight for their right...

Our hearts can do better than this

Ella me escribió: Te está haciendo parecer la culpable. Ella no tenía razón, él me estaba haciendo SENTIR la culpable. Estoy posiblemente en una etapa en la que todavía me falta mucha mierda por masticar y él lo sabe. No quiero estar cerca ni hablar con nadie y él también lo sabe.  Vive a menos de quince minutos, pero se demoró cuatro días en llegar. Antes de abrirle, me convenció que venía a hablar. Entró, me hizo reclamos, comenzó a subir el tono y ahora era mi culpa que él por su cuenta hubiera tomado la decisión de venir, era mi culpa que yo no quisiera hablar, dijo: espero que no haya estado con ese malparido, yo no le voy a rogar más para que me hable, no le voy a escribir más; y tiró la puerta.  Esos tres minutos en los que estuvo aquí yo no pronuncié una sola palabra y aún así él hizo sus asunciones, se molestó y todo fue mi culpa.  Cada vez que subía el tono sólo me lo imaginaba matándome a golpes. Sí, tal vez todavía no he superado ese asunto, tampoco es me...

Morcilla

No he sido amante de la carne, sin embargo como algunas cosas que a mi parecer son deliciosas. Cuando era pequeña, la morcilla era una de esas comidas y me gustaban porque no sabía ni cómo la hacían ni qué parte de qué animal era. Y bueno, dejó de ser una de esas comidas cuando me di cuenta. Pero sigue siendo evento y tema de conversación la manera en la que le hice entender a mi familia que no iba a volver a comer morcilla. Me encantaba y la comía con todo hasta que vi cómo la hacían y dije: hasta aquí. No quería herir los sentimientos de nadie y no estaba segura de que fuera algo que uno podía rechazar, por lo que la siguiente vez que me sirvieron morcilla, intenté intercambiarla con alguien más en la mesa, intenté convencerlos de que estaba llena, intenté chantajear a un primo para lavarle el plato si se la comía, pero él ya también estaba asqueado (los dos habíamos visto lo mismo). Cerca al comedor estaba el bifé, como buen hogar paisa, y es este mueble de madera en el que se g...

Dizque que todo puede mejorar

Si se supone que ya te rehabilitaste de cualquier cosa, pero de cuando en vez te das el gustico, ¿sigue contando como rehabilitado? Yo digo que eso es como acostarse con el ex y yo sí que puedo decirlo. Digamos que todos tenemos nuestro pero, tipo no podemos ser nunca integrales completamente. Yo por ejemplo me educo, me culturizo, pero igual no hay con qué hacer un caldo ni con lo de adentro, ni con lo de afuera y las artes no se me dan. Digamos que hay otras afortunadas personas que pueden ser hermosas por dentro y por fuera, inteligentes, responsables, pero que tienen que vivir un infierno en su casa. Están aquellos que tiran más a un basurero que al paraíso y son feos, pobres, gordos, negros, pero con un hijueputa talento y cabeza para los negocios. Conozco más de los normalitos, que ni muy bonitos ni muy feos, ni muy inteligentes ni muy brutos, ni muy malas personas ni dalai lamas, como que andan por la vida no siendo lo mejor, ni tampoco lo peor, que tratan sólo de pasar....

MHB

Nea, yo creía que lo iba a matar. Yo sentía que me temblaban los brazos y que los gritos no eran lo suficientemente fuertes. Sentía que estaba sola y en ese momento no importó que mi mamá estuviera separándonos, ni que el perro estuviera escondido del susto. Sólo la estúpida voz de ese man me retumbaba en la cabeza y yo quería, de verdad, dejar de escucharlo. Mientras se me salían las lágrimas de la impotencia y el desespero, efectué la decisión que hace un mes había tomado y emprendí mi partida. Dejé atrás hasta la cama y me parecía increíble que mi vida cupiera en un carro. Contacté a las personas en las que confío y por desespero a las que no y fueron las últimas las que terminaron ayudándome y brindándome su apoyo. Apenas va una semana y aunque todo ha marchado bien, es evidente la indolencia del tiempo que pasa así yo no tenga la vida resuelta, así no tenga cómo sobrevivir, ni dónde quedarme, ni algo estable o duradero en ninguna faceta de mi vida. Mi mamá nunca escribió, nu...

Lo que quiero que pensés

Escuchando el mar al lado tuyo, lo amo Y no sé si me refiero al mar o a vos Te dije que quería que le vieras el color a la vida Y dejaras de pensar en tu tristeza Me miraste sonriendo y se te salieron las lágrimas De verdad creí que había logrado tocarte el corazón Nunca entendí que esas lágrimas eran de pesar Porque vos sabías que eso no tenía solución Y no se iba a solucionar Hasta que te quitaste la vida Que tanto te pesaba Tu mayor sueño y logro Dejar de vivir en este mierdero Tan sabia como siempre Pero dejaste acá un montón de rabias sin solucionar A tu mamá dándose golpes de pecho A tu perro esperando por vos en la puerta A tu mejor amiga arrepentida por no haberte dicho que te amaba A mí sintiéndome culpable por no dedicarte toda la atención que merecías Lo que no sabías es que me ibas a hacer sentir tan muerto Que me iba a seguir sintiendo un poco cerca de ti Que tanto te extraño y te necesito Jueputa, te odio tanto Cada canción es una puñalada a la cord...