MHB
Nea, yo creía que lo iba a matar. Yo sentía que me temblaban los brazos y que los gritos no eran lo suficientemente fuertes. Sentía que estaba sola y en ese momento no importó que mi mamá estuviera separándonos, ni que el perro estuviera escondido del susto. Sólo la estúpida voz de ese man me retumbaba en la cabeza y yo quería, de verdad, dejar de escucharlo. Mientras se me salían las lágrimas de la impotencia y el desespero, efectué la decisión que hace un mes había tomado y emprendí mi partida. Dejé atrás hasta la cama y me parecía increíble que mi vida cupiera en un carro. Contacté a las personas en las que confío y por desespero a las que no y fueron las últimas las que terminaron ayudándome y brindándome su apoyo. Apenas va una semana y aunque todo ha marchado bien, es evidente la indolencia del tiempo que pasa así yo no tenga la vida resuelta, así no tenga cómo sobrevivir, ni dónde quedarme, ni algo estable o duradero en ninguna faceta de mi vida. Mi mamá nunca escribió, nu...