Mi segundo amor. Kant.
En plena época de la Ilustración, en Rusia, se formó un excelente
filósofo y escritor de la obra principal Crítica de la razón pura; no
reconocido primordialmente como pedagogo, Immanuel Kant hizo sus aportes
académicos a la formación de la ciencia de la pedagogía, aportes en su mayoría
éticos, sobre las conductas morales y las pautas para estas, contribuciones con
bastantes similitudes al pensamiento de Jean-Jacques Rousseau en su libro
Emilio. Su única obra dedicada estrictamente a la educación se llama Pedagogía
y fue escrita por uno de sus alumnos universitarios y finalmente autorizado por
Kant para que saliera a la luz con su nombre. Por otro lado, el siguiente
trabajo escrito busca brindar bases que permitan analizar y caracterizar el
pensamiento de Kant mediante otra de sus grandes estructuras del pensamiento:
la moral; para conocer las numerosas participaciones de este filósofo en el
área de la moral, se estudiaran obras como Crítica de la razón práctica
(continuación de Crítica de la razón pura) y Cimentación para la metafísica de
las costumbres; y se usarán otras principales como apoyo: Crítica del juicio,
por ejemplo. Sus grandes éxitos fueron escritos, en su mayoría, en la época
laboral de este escritor que se desempeñaba como maestro en la universidad de
su ciudad natal, con este argumento se le es tenido en la cuenta el esfuerzo y
participación en el ámbito educativo de la época y el sector con ideales
muy utópicos sobre lo que debía ser la
enseñanza en ese entonces. Es por esto el nombre del trabajo: La educación y la
moral en Kant, para la relación de ambos términos como hermanos a la hora de
entender y perfeccionar la labor de aprendizaje-enseñanza, tanto de nosotros
como maestros, como de los padres y demás entes formativos para el mejor
desarrollo cognitivo y relacional del hombre. Para terminar, recomiendo el
estudio de la pedagogía de Kant, en esta época de globalización y libertinaje,
como fundamento clave de aspectos físicos y psicológicos que den, de verdad,
dichas expresiones positivamente.
22 de abril de 1724 – 12 de
febrero de 1804 (79 años) Königsberg, Prusia (actualmente Rusia). Fue educado en un
ambiente luterano por una familia humilde, tuvo muchos hermanos pero pocos
llegaron a la adolescencia, él no salió
de su ciudad nunca, le gustaba la compañía y la conversación, no fue un alumno
destacado pero era constante, fue docente particular varios años y finalmente
docente universitario por más de 40 años hasta su retiro por varias dolencias
físicas y psicológicas, es reconocido más por sus aportes científicos y
filosóficos, pero también fue escritor y eticista. Crítica de la razón pura la
escribe en 11 años de aislamiento y no fue una obra importante en su época. No
se casó nunca. En la placa de su tumba yace: «Dos
cosas me llenan la mente con un siempre renovado y acrecentado asombro y
admiración por mucho que continuamente reflexione sobre ellas: el firmamento
estrellado sobre mí y la ley moral dentro de mí». Considerado padre del
idealismo alemán, su pensamiento se puede sintetizar en una pregunta: ¿qué es el
hombre? Creyó en
el perfeccionamiento del hombre por medio de la educación, tuvo absoluta
confianza en la razón humana, en su independencia y autocontrol que puede
cultivar.
Sus ideales educacionales son semejantes
a Rousseau con El Emilio, respecto a que el conocimiento comienza con la
experiencia pero necesita también de la
razón. En Crítica de la razón práctica y la Fundamentación metafísica de
las costumbres analiza principalmente la conducta moral y sus características.
Sus aportaciones Pedagógicas: el pensamiento pedagógico de Kant está formado por principios filosóficos y morales y el fin de la educación en particularmente ético. La educación debe modelar a hombres de carácter, capaces de decidirse por si mismos. Esto supone una voluntad libre que quiere el bien por el bien La educación debe proponerse preparar al hombre al cumplimiento puro del deber. Disciplinada: poseedora de una humanidad.
Características de le educación según Kant:
Cultivada: dotada de instrucción y enseñanza
Moralizada: Consiste en que uno obre por el deber y sólo por el deber. Se logra a través de la formación del carácter y fortalecimiento de la voluntad.
Pedagogía es la única obra de Kant que está
dedicada específicamente a la educación. Fue un folleto hecho por su
discípulo Rink en 1803. Este folleto está dividido en dos partes, la educación
física y la educación practica. La física corresponde al cuerpo y al
conocimiento y la educación práctica contiene tres puntos importantes:
Moral: Kant dice que el hombre no es por naturaleza un ser
moral pero que llega a serlo cuando eleva su razón al deber y a la ley. Propone
la elaboración del Catecismo de Derecho donde se señale lo que se debe hacer
por ser justo y lo que se debe evitar.
Religiosa: La religión debe proceder de la moral y seguir a la teología. Si se enseña primero la teología nunca podrá contener algo moral.
Social: Habla de igualdad humana. “Los hombres son en principio iguales y lo que marca las desigualdades sociales es sólo la diferencia de oportunidades”.
Religiosa: La religión debe proceder de la moral y seguir a la teología. Si se enseña primero la teología nunca podrá contener algo moral.
Social: Habla de igualdad humana. “Los hombres son en principio iguales y lo que marca las desigualdades sociales es sólo la diferencia de oportunidades”.
En su libro Antropología en
sentido pragmático, Kant expresa valiosas acotaciones para la educación de los
niños. Comienza expresando que la didáctica antropológica es la manera de
conocer el interior y exterior del hombre, esto para interpretar el carácter de
la persona, estado natural del temperamento,
tipos como el sexo, la raza, el pueblo y la especie.
La facultad de conocer, sentimiento
de placer y desplacer, es la facultad apetitiva, esto quiere decir, de la conciencia
de sí mismo: el hombre es el único ser sobre la tierra que puede tener una
representación de su yo, gracias a esto es una persona y su virtud lo distingue
de las “cosas” (animales irracionales, por ejemplo). Expresar el yo por medio
del lenguaje, él lo denominó entendimiento. El niño, por ejemplo, comienza a
hablar en tercera persona y al año conoce el yo y deja hablar en tercera
persona. Deja de solo sentirse para pasar a pensarse. De ahí se deriva la
percepción, que es la aprehensión de la representación sensorial pura; y la
experiencia: conocimiento de los objetos sentidos en esas percepciones. Tanto
yo conduce al egoísmo, sinónimo de
arrogancia, y hay tres tipos de ello: 1. Del entendimiento o lógica: considera
innecesario confrontar sus juicios con los de los demás, esto lo expone a
errores; 2. Del gusto o estética: se basta con su propio gusto en el campo
estético y se priva de progresar y mejorar mediante los criterios de los otros;
3. Del interés práctico: “aquel que reduce todos los fines a sí mismo, que no
ve más provecho que el que hay en lo que le aprovecha a él”. La arrogancia se
combate con pluralismo, que es el modo de pensar que consiste en considerarse
un simple ciudadano del mundo y no encerrarse en el yo.
La conciencia voluntaria de
las propias representaciones la expresa como el esfuerzo por ser conscientes de
las propias representaciones y las llama abstracción, abstraer es la facultad
de pensar. Del observarse a sí mismo, diferente a darse cuenta de sí mismo, es
hacer una síntesis de las percepciones adquiridas, por esto, Kant expresa que
debe ir primero los principios del pensar antes que del conocer. De las
representaciones que tenemos sin ser conscientes de ellas dice que pueden
parecer una contradicción, un ejemplo: el hombre que uno ve a lo lejos en la
pradera, no se es consciente de su nariz pero se le concluye como hombre, no
podemos decir que no es un hombre o no sabemos si lo es porque no somos conscientes
de sus ojos o de su boca. A esto se le llama representación oscura: sustraer a
la imaginación, nuestro entendimiento es también juguete de la representación
oscura. De la distinción e indistinción en la conciencia de las propias
representaciones, llama claridad a la conciencia para diferenciar un objeto de
otro, y distinción a la composición de las representaciones gracias a esa
claridad. La distinción hace de la suma de las representaciones un conocimiento.
La causa de la indistinción es la complejidad o lo confuso, y llama genio a
quien produce estas facultades por sí mismo.
De la sensibilidad en
oposición al entendimiento, cree que la mente respecto a las representaciones
es activa (muestra poseer una facultad de conocer) o es pasiva (por su receptividad y
unión o separación de las representaciones).
En el capítulo más
importante, por supuesto a mi parecer: Apología de la sensibilidad, habla con claridad sobre lo que se
dice de esta y es que confunde a la facultad de la representación, pero
que ella solo debería ser “servidora” del entendimiento ya que puede engañar; no
obstante, la perfección del hombre consiste en que tenga en su poder el uso de
todas sus facultades y no una sola en específico o más que las demás.
Del poder en cuanto a la
facultad de conocer menciona que las facultades mecánicas para hacer algo son
diferentes a las habilidades que se tiene para hacer ese algo, y por esto es
fácil hacer ese algo para alguien con facultades superiores para hacerlo.
Al jugar artificiosamente
con la apariencia sensible, se engaña a los sentidos y se altera el juicio. Por
eso, de los cinco sentidos se puede evidenciar la sensibilidad, que se
encuentra en la facultad de conocer, se deriva en el sentido (facultad de la
intuición en presencia del objeto) y en la imaginación (en ausencia del
objeto). Los sentidos pueden ser externos (afectar al cuerpo) e internos (al
alma). Una representación del sentido es la sensación y las sensaciones
corporales pueden ser vitales (como la esperanza y el amor) u orgánicas (como
el tacto y el gusto). Del tacto, o sea, la yema de los dedos, se da, mediante
el contacto con el cuerpo sólido, noticia de su forma; el oído es una
percepción mediata; la vista es solo sensible para los ojos. Y solo los tres
anteriores conducen al sujeto, por medio de la reflexión, al conocimiento del
objeto. Por último, del gusto y del olfato que son más subjetivos que
objetivos. Se puede decir del sentido interno que afecta por medio de sus
pensamientos: el alma es el órgano de este sentido, expuesto a ilusiones, el
delirio, entre otros. Todas las sensaciones pueden aumentar, disminuir,
cambiar, renovarse, debilitarse, inhibirse, perderse…
De la imaginación, que es la
facultad de tener intuiciones sin la presencia del objeto, se dice que es la facultad
de representarse originariamente el objeto, esta antecede la experiencia, es
decir, la imaginación no produce representaciones que no hayan sido dadas a
nuestra facultad de sentir. Se ha encontrado incluso maneras de excitar y
apaciguar la imaginación mediante drogas y esta es una facultad de decoro para
las facultades del hombre, de representar lo pasado con la memoria y lo futuro
(como la adivinación). También tiene tipos como plástica (artes), asociativa
(una representación que nos lleva a otra), y afinidad (unión nacida de la
descendencia de varias cosas de un mismo principio). La imaginación es más rica
y fértil en representaciones que la sensibilidad pero tiene sus contras y es
que pueden llegar a ser perversas y desenfrenadas. Las ficciones involuntarias
en estado de salud, trata sobre lo que se ha soñado y dice que esto ha sido
alguna vez pensado estando despierto, incluso señala juegos de los que el
hombre es objeto de la imaginación, como las matemáticas.
Respecto a la facultad de
conocer, en cuanto fundada en el entendimiento, es la facultad de pensar
(representar algo por medio de conceptos), es superior de conocer porque
encierra las representaciones universales de los objetos.
La comparación antropológica
de las tres facultades superiores de conocer unas con otras son: la facultad
del conocimiento que la constituye el entendimiento justo, el juicio ejercitado
y la razón profunda. “Si el entendimiento es la facultad de las reglas, y el
juicio la facultad de descubrir lo particular como caso de estas reglas, la
razón es la facultad de derivar de lo universal lo particular y de
representarse esto último según principios y como necesario.” La sabiduría es
el uso práctico de la razón. En este texto también menciona los sentimientos
como el placer, el desplacer, el aburrimiento; de las emociones como cobardía y
valentía; y de las pasiones como poseer y vengar. ¿Qué es el hombre? Lo que el
hombre, como ser libre, hace de él mismo para llevarse a sentir bien, a eso se
refiere con “en sentido pragmático” como “perteneciente al bienestar”.
En su texto Pedagogía,
inicia con la frase: “El hombre es la única criatura que ha de ser educada.” La
educación tiene varios componentes: cuidados, es el sustento y la manutención; la
disciplina y la instrucción, que es la cultura. El cuidado incluye las precauciones
de los padres para que los niños no hagan uso perjudicial de sus fuerzas cuando
sean pequeños y no sepan cómo usar estas. La disciplina convierte la animalidad
en humanidad, porque el hombre no tiene instinto como el animal y debe formarse
su propio plan de conducta, y como no puede hacerlo solo al principio, se lo
tienen que construir los demás. Una generación educa a la otra. La disciplina también
impide que el hombre, llevado por sus impulsos animales, se aparte de su
destino: la humanidad, y se aleje de los peligros, la disciplina borra la
animalidad ya que esta es la parte negativa de la educación. La parte positiva
es la instrucción, se manda a los niños a la escuela a temprana edad no para
que aprendan algo sino para que se habitúen a estar tranquilos y a hacer lo que
se les ordena y no se dejen llevar por sus caprichos momentáneos (preceptos de
la razón).
“Pero el hombre tiene por
naturaleza tan grande inclinación a la libertad, que cuando se ha acostumbrado
durante mucho tiempo a ella, se lo sacrifica todo.”
El hombre necesita cuidados
y educación (disciplina e instrucción), y solo por la educación el hombre puede
llegar a ser hombre, es lo que la educación le hace ser. Y el hombre solo es
educado por hombres educados, de ahí el peligro de educar mal. “Se
encuentran muchos gérmenes en la humanidad; y a nosotros toca desarrollarlos,
desplegar nuestras disposiciones naturales y hacer que el hombre alcance su
destino.”
“La
educación es un arte (mecánico o sin plan, o razonado, es decir, pedagogía),
cuya práctica ha de ser perfeccionada por muchas generaciones.” Y también el
problema más grande que se le ha propuesto al hombre.
La educación depende de la inteligencia y
la inteligencia de la educación, se educa a los niños conforme a un estado
mejor posible en el futuro: “es necesario que los gérmenes que yacen en el
hombre sean cada vez más desarrollados; pues no se encuentran en sus
disposiciones los fundamentos para el mal.”
Por la educación, el
hombre ha de ser, pues:
a) Disciplinado:
impedir la animalidad, sumisión de la barbarie.
b) Cultivado. La
cultura comprende la instrucción y la enseñanza. Proporciona la habilidad que
es la posesión de una facultad por la cual se alcanzan todos los fines
propuestos.
c) Prudente: a que se
adapte a la sociedad humana para que sea querido y tenga influencia, civilidad.
d) Moralizado: el
hombre no sólo debe ser hábil para todos los fines, sino que ha de tener
también un criterio para que escoja los buenos.
Lo importante es que el niño aprenda a
pensar, que obre por principios. El tratado es: La Pedagogía o teoría de la
educación es o física o práctica. La educación física es aquella que el hombre
tiene de común con los animales, o sea los cuidados. La educación práctica o
moral es aquélla mediante la cual el hombre debe ser formado para poder vivir,
como un ser que obra libremente.
La educación se compone:
a) de la formación
escolástico-mecánica, que se refiere a la habilidad (para llegar a alcanzar
todos sus fines); entonces es didáctica (instructor)
b) de la formación pragmática, que se refiere
a la prudencia, facultad de aplicar bien la habilidad (lo hace ciudadano) (ayo)
c) de la formación
moral, que se refiere a la moralidad (adquiere valor en relación con toda la especie
humana.
De la educación física escribe que
consiste en el cuidado de los padres, nodrizas y niñeras. La leche de la madre
es el alimento que la naturaleza ha destinado al niño y la madre debe
alimentarse de carne. Después de la leche materna se les debe alimentar con
comidas que les proporcionen sensaciones. Se debe evitar mantener al niño muy
caliente pues su sangre ya lo es. No se le debe abrigar mucho, duchar con agua
fría, no estimular el apetito, este nace de la actividad y la ocupación. No se
le puede acostumbrar a nada porque la costumbre es necesidad. No mecerlos, que
griten es saludable y no acudir a ellos porque lo convierten en repetición. No
enseñarles a caminar con andadores sería ideal que aprendiera a escribir solo.
No se les puede habituar a nada. La educación dura (o impedimento de la
comodidad) fortalece el cuerpo. La educación del espíritu busca que la
disciplina no esclavice al niño, no se debe acudir a los caprichos de este,
pero si pide algo amigablemente y le conviene, se le puede dar, esto le
enseñará a ser sincero, aunque todavía no tenga conocimiento de bien o mal. Por
lo tanto no se le debe decir que se sienta avergonzado de su comportamiento
pues le ocultará su carácter. Todo esto es la parte negativa.
La parte positiva de la educación es la
cultura: el correr es un movimiento saludable y que robustece al cuerpo, son
buenos ejercicios también, el saltar, levantarse, llevar, lanzar, arrojar un
objeto, luchar, correr y todos los de esta clase ejercitan los sentidos. Adquiere
la costumbre de una ocupación continua. Deben tener juegos con una intención y un
fin. Los niños son imprudentes, hay que dejarlos o se volverán tímidos y
presuntuosamente modestos. “Dividimos la cultura física del espíritu en libre y
escolar. La libre, poco más o menos, no es más que un juego; la escolar, por el
contrario, supone un proceso; la libre es la que se ha de seguir siempre en el
alumno; se le considera en la escolar como sometido a la coacción. Se puede
estar ocupado en el juego, lo que se llama pasar el tiempo, pero también se
puede estarlo por la coacción, y esto se llama trabajar. La educación escolar
debe ser un trabajo para el niño; la libre, un juego.”
Pero también se les debe formar para
trabajar: “Es de la mayor importancia que los niños aprendan a trabajar. El
hombre es el único animal que necesita trabajar. Ha de estar muy preparado para
que pueda gozar de su sustento.” No se le debe habituar a que vea todo como un
juego, pero se le debe cultivar la imaginación por igual, también.
“El ingenio hace grandes necedades, cuando
no le acompaña el juicio. El entendimiento es el conocimiento de lo general. El
juicio es la aplicación de lo general á lo particular. La razón es la facultad
de comprender la unión de lo general con lo particular. Esta cultura libre
sigue su curso desde la infancia hasta que cesa toda educación. Cuando un
joven, por ejemplo, aduce una regla general, se le puede hacer citar casos de
la historia, de la fábula en que esté disfrazada, pasajes de los poetas donde
esté expresada, y proporcionarle de este modo ocasión de ejercitar su ingenio,
su memoria, etc.”
De su libro Cimentación para la
metafísica de las costumbres, Kant muestra cómo se puede fundamentar una metafísica de las costumbres,
o sea una ética, una moral que no se funde en la experiencia sino en principio
a priori independientes de la experiencia (o sea, la verdadera
moral). Para el filósofo no obra bien quien actúa de acuerdo a situaciones o
circunstancias contingentes de la experiencia (por ejemplo por conveniencia).
En el capítulo primero Kant comienza diciendo que lo que es bueno o malo no son
nuestros actos sino la voluntad misma. Sólo la voluntad es buena: incluso
podemos hacer actos buenos pero movidos por una voluntad mala. Comenzamos a ver
entonces aquí la independencia de la ética con la experiencia. “Una acción hecha por deber tiene su valor moral, no en el propósito que
se quiere alcanzar, sino en la máxima por la cual se rige dicha acción; no
depende pues, de la realidad del objeto de la acción, sino meramente del
principio del querer”. Con la ley: “tengo que obrar siempre de manera tal
que mi máxima deba convertirse en ley universal”, en suma lo que quiere
expresar es que no debe obrarse según necesidades e inclinaciones (necesidades
del momento, inclinaciones humanas naturales), sino según el principio a priori
antes mencionado.
En el capítulo segundo empieza recordando que la
verdadera moral no se funda en la experiencia sino en el principio universal a
priori, o sea, hay que fundar la teoría de las costumbres (lo que él llama
ética) en la metafísica, y luego hacer dicha ética popular, al alcance de
todos. Por esto, la voluntad es buena cuando se rige por la máxima de
que, al ser transformada en ley universal, no puede nunca contradecirse. La
voluntad no depende de fines, inclinaciones hacia las cuales tender, no depende
de leyes ajenas a ella, es decir, no es heterónoma, es autónoma pues se
rige por su propia ley que es el principio universal autoimpuesto.
En el tercer capítulo dice cómo debe incluirse la
idea de libertad. Este concepto es clave para poder explicar la autonomía de la
voluntad. La libertad de la voluntad reside en que se rige por su propia ley, así
voluntad libre y voluntad sometida a la ley moral es lo mismo. Esta voluntad
libre es característica de todos los seres racionales, aunque muchos no obren
conforme a una voluntad libre y se dejen guiar por sus necesidades del momento
e inclinaciones, en vez de guiarse por la ley universal.
Para textos como Crítica de la razón
práctica, Crítica del juicio y Crítica del discernimiento es importante tener
como base el texto Crítica de la razón pura, el cual es personalmente
complicado de entender en tan solo una leída para este trabajo escrito, por lo
que recurriré estrictamente a las menciones de moralidad en dichos textos.
En Crítica de la razón
práctica, Kant enumera los motivos determinantes en el principio de moralidad,
entre los que se incluye la educación como motivo subjetivo extrínseco, junto
con la constitución civil. “No podemos percatarnos de la libertad directamente
porque su primer concepto es negativo, ni deducirla de la experiencia, pues
ésta sólo nos da a conocer la ley de los fenómenos y, en consecuencia, el
mecanismo de la naturaleza, que es precisamente lo contrario de la libertad.
Por lo tanto, es la ley moral, de la cual adquirimos conciencia directamente
(no bien nos proyectamos máximas de la voluntad), lo que se nos ofrece en
primer lugar y—como la razón la expone como motivo determinante que no puede
ser vencido por ninguna condición sensible, y hasta es totalmente independiente
de ellas—, conduce francamente al concepto de libertad.”
Para la continuación de
este escrito, Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime, como
conclusión escribe: “sin embargo de que por una especie de polingenesia el
género humano se ha librado felizmente de una ruina casi completa, vemos florecer
en nuestros días el gusto de lo bello y de lo noble, así en las artes como en
las ciencias y en las costumbres, y no hay más que desear, sino que el falso
aparato, que engaña tan fácilmente, no nos separe ignorándolo, de la noble
simplicidad, y principalmente que los antiguos prejuicios no excedan siempre el
secreto desconocido de esta educación, que consistiría en excitar dese muy
temprano el sentimiento moral en el seno de todo joven ciudadano del mundo, a
fin de que toda delicadeza de su espíritu no se limite al placer ocioso y
fugitivo de juzgar con más o menos gusto lo que pasa alrededor de nosotros.”
Entendemos pues, gracias a Crítica del juicio que la moralidad supone un orden y produce una necesidad, mientras que el gusto moral solo juega con los objetos de nuestra satisfacción.
Entendemos pues, gracias a Crítica del juicio que la moralidad supone un orden y produce una necesidad, mientras que el gusto moral solo juega con los objetos de nuestra satisfacción.
Puedo finalizar entonces comentando que como parte fundamental de las
teorías prácticas de Kant, como lo son la educación y la moral, se evidencia
explícitamente su estrecha y obligatoria relación, ya que somos principalmente
fruto de nuestra educación y esta, junto con nuestra vida, está permeada de
juicios morales que debemos intervenir en toda nuestra existencia. Es
indiscutible manifestar que a la hora de formar y a la hora de ser formados,
cada quien tiene y hace uso de sus relaciones con el medio y sus protagonistas,
por eso es que en cada etapa de la educación se relacionará un poco el término
de la moralidad.
Somos una potencia
como especie y es gracias a la educación, esta es la pedagogía de Kant, es la
urgencia moral de alcanzar su autonomía, todas sus potencialidades, “…en
la educación se encuentra el gran secreto de la perfección de la naturaleza
humana”. Sin embargo, son métodos y estrategias que facilita y que no son
usadas ni en la actualidad ni en la formación como principios fundamentales del
desarrollo del hombre, pero es precisamente por la moral inscrita en la
sociedad, que no acoge como compañera la educación. “¿Cómo puede hacerse
felices a hombres si no se les hace morales y sabios? En ninguno de los casos
la cantidad del mal ha sido reducida.” Para el crecimiento del hombre como ser
social feliz y satisfecho, necesitamos que expresiones como educación,
pedagogía, moralidad y libertad estén siempre puestos sobre la mesa, que su
nexo no sea negado o escondido, que no dependan unos de otros porque todos
están relacionados entre sí, se es educado con moral y libertad, se es libre
con educación moral, se es moral con educación.
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