El hombre ideal

Me tardé aproximadamente tres horas en descomponer todos los aspectos que quiero que hagan parte del hombre de mi vida -que yo sé que es inexistente-. Tres horas porque ese fue el tiempo que se demoró el bus en llegar a Medellín y menos mal porque ya me estaba enloqueciendo.

No le pueden parecer incómodos los silencios PORQUE EN REALIDAD NO SIGNIFICA QUE ESTÉ ENOJADA, simplemente a veces me gusta pensar y disfrutar sin palabras. 
No le pueden dar pesar los vendedores ambulantes. 
Tiene que ser un espejo de mi papá y yo: que se preocupa por si tengo frío, que se preocupa por dónde sentarnos si llevo faldas, vestidos o ropa blanca, que sabe absolutamente cada detalle de mí desde que nací y que me cuenta cada parte de su vida. 
Tiene que ser intenso con las fotos y decirme todo el tiempo que soy hermosa y soy lo que más ama.
Tiene que ser muy creativo para sorprenderme, dos sorpresas iguales ya es mediocridad y de eso suelo acordarme.
No puede gustarle decir mentiras, de ninguna clase. La confianza se gana.
Que le guste superarse, que siempre esté creciendo, aprendiendo, estudiando, dedicándose a algo que le apasione, motivándome a crecer.
Es vital que la relación con su familia sea más perfecta que la mía.
Que le gusten los planes súper sencillos, que comparta la cuenta, que regale detalles que valgan la cuenta, que invite a motel y que no crea que soy una interesada.
Le tiene que gustar repetir, por si acaso ya conoció un pueblo que yo no, por si acaso ya vió una película que yo no, por si acaso -casi siempre- se me olvida algo que me dijo.
Que se cuide mucho, siempre huela rico, nada de su cuerpo lo atormente y que entienda porqué no me baño los domingos.
Básico: besos y sexo todo el tiempo en todas partes, pero tiene que ser adivino y saber, con la más mínima señal, que no quiero ni ser mirada.
No se puede demorar en nada. NADA. Me gusta que me respondan rápido, que lleguen rápido a mi casa, que me hagan terminar rápido, que solucionemos cosas rápido.
Necesito, en serio, que le guste pelear, que tenga argumentos y que discutamos, como seres humanos civilizados.
Nunca en su vida puede sentir celos, de nadie ni por nada. Tiene que ser el mejor amigo de todos mis ex, de mis amigos, de mis compañeros, de mi familia, de mi hermano (esa es fácil), mejor dicho: que a nadie le caiga mal.
Sin embargo, si alguien se mete conmigo, que sepa dar puños y que no perdone rápido.
Es casi que obligatorio que sea muy extrovertido, que le gusten los mismos deportes que a mí, que le guste hacer voluntariado, que sepa cocinar y hacer sexo oral.
TIENE. TIEEEEENE QUE ESTAR COMPLETA Y ABSOLUTAMENTE DE ACUERDO CONMIGO SIEMPRE, SIN PEROS.
Que sólo mire viejas lindas.
Neaaa, que baile muy, muy, muy, muy rico. Que no se emborrache y se enloquezca. Que le guste hacer todo conmigo...

Ninguna de las características es negociable y en caso de cumplir con todas, tendrás que esperar a encontrarme por ahí porque quiero que el amor de mi vida se cruce en mi camino por coincidencia, cual princesa de Disney.

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