Mi primer numerito...
Escena 1
Un
salón con ocho sillas formando un círculo y una mesita con café, aromática,
vasitos, cucharitas y azúcar. Siete de la noche en una ciudad cualquiera.
Hablan algunos asistentes, luego la mediadora del grupo le pregunta a Angélica
si quiere participar.
Mi nombre es Angélica y
estoy aquí porque creo que los problemas son adictos a mí.
La
mediadora asiente con la cabeza. Todos están atentos.
Haciendo la historia
corta, todo el mundo sabe que soy bisexual…
La
mediadora toma apuntes. Los demás asistentes se van distrayendo en silencio.
Tuve un novio por seis
años, terminamos, quedamos de amigos, al año consiguió novia y a ella no le
gustaba que hablara conmigo, entonces dejamos de hablar.
La
mediadora se distrae. Angélica grita:
ANOCHE TUVE UN SUEÑO
MOJADO.
Todos
prestan atención nuevamente.
Anoche tuve un sueño
mojado. Con él, pues claro, pero con su novia también…
Angélica
suspira.
Ese no es el punto
porque, a pesar de que apenas lleven seis meses juntos –una décima parte de lo
que conmigo. Todo lo mido, vicio de ingeniera– y ya quieran tener hijos –cosa
que no pudo conmigo porque soy estéril–, él ha tenido las agallas de dejarle
claro a su novia que no le interesa si le gusta o no que hable conmigo y volvimos
a hablar, como amigos, como siempre; pero desde eso creo que su novia me
detesta con cuerpo, alma y corazón porque cree que lo único que busco –que no
busco nada– es que él la vuelva a engañar conmigo.
Angélica
hace una pausa. Los asistentes se miran entre ellos sin entender. Angélica continúa.
Pero no estoy acá por
ellos, anoche tuve un sueño mojado y era un trío con SU PUTA NOVIA pero era él
el que por alguna extraña razón no quería participar y ni siquiera sé qué
pensar en el fondo la odio porque ella sí puede estar con él ella me odia
porque cuando ella no le da nada a él, él me busca y yo como una idiota siempre
caigo y él cree que ella nunca se va a dar cuenta pero es muy evidente y él es
un cretino y jamás le diría la verdad porque la perdería pero en realidad no
tengo nada contra ella tampoco y tampoco me parece bonita porque primero muerta
antes que dejar el orgullo pero no está mal siéndoles sinceros no está tan mal
y nunca la había visto de esta manera en serio pero en el sueño ella estaba tan
provocadora y tan sensual y tan hermosa y yo sólo la besaba y le empezaba a
quitar la camisetica de tiritas de esas horribles que ella se pone y ella apenas
me miraba como con tristeza como si en realidad quisiera estar conmigo y no con
él y él ahí sólo mirando asustado y diciendo que no iba a pasar nada y yo ya
besándola y dejándome llevar, mejor dicho, tengo la cabeza echa un ocho.
La
mediadora intenta decir algo y Angélica la interrumpe.
Estoy acá porque no
existen grupos de apoyo para gente tan vieja y tan inestable. Sigo enamorada de
él, pero anoche mi subconsciente me hizo caer en la cuenta de que ella también
me interesa, es más, que pueda que me interese estar más con ella que con él. Me
tuve que hacer la pregunte. Tuve, en serio. De si estaría con ellos dos y parece
descabellado sólo imaginárselo, pero sí. O sea, sí, yo creo que sí, no sé. Ella
me odia, yo lo amo, él juega con las dos, pero no tendría problema en tener una
relación con ellos, o sea, descarada y confundida. ¿Uno como carajos le explica
eso a un amigo o a un psicólogo?
Todos
evidencian su deseo por opinar, la mediadora hace una señal con la mano para
que esperen
Mediadora: ¿Has hablado
con alguno de los dos sobre lo que soñaste?
Persona B: ¿Pues cómo?
Persona C: Pero es
mejor que hable sólo con él, ¿no? No sabemos si a ella le gustan también las
mujeres…
Angélica
intenta hablar
Persona D: No, que
hable de una vez con los dos, normal, es algo que siente…
Angélica: Obviamente no
les voy a decir nada
Persona E: ¿Entonces
qué piensas hacer?
La
mediadora en tono desesperado
Mediadora: ¿Por qué no
me dejan hacer mi trabajo?
Persona D: ¿Pero cuál
trabajo? Esto no es una crisis, se está comportando como una niña chiquita, que
les cuente y ya, resuelven eso…
Persona B: Yo creo que
se trata de entender lo que siente y por qué lo está sintiendo
Persona
E se dirige a Angélica
Persona E: Bueno, ¿qué
es lo que sientes?
Angélica: La verdad, no
sé qué pensar y, sinceramente, ustedes no están siendo de gran ayuda…
Mediadora: Tiene razón,
nuestro compromiso es escuchar, no crearle más dudas
Angélica: ¿Ustedes qué
harían en mi lugar?
Persona C: Ya te dije,
habla sólo con él…
Persona D: Con los dos…
La
mediadora alza ambas manos mostrando sus palmas y espera que todos estén en
silencio
Mediadora: ¿Tú qué
crees que deberías hacer?
Angélica: Contarle sólo
a ella, pero no sé cómo y no sé cómo podría reaccionar…
Persona E: ¿Quieres que
te ayudemos?
Angélica: ¿Cómo?
Persona B: No sé, algo
podemos planear, ¿no?..
Angélica
encoge los hombros.
Escena 2
Angélica
se dirige al público
Efectivamente ellos me
ayudaron a planear el encuentro en el que yo le contaría sólo a ella lo que sentía.
Nos encontramos en un bar cerca a mi casa a las siete de la noche y tuvimos que
tomar unos tragos antes de poner conversar tranquilamente, hasta que tuve la
valentía de hacerle la confesión. Fue extraño porque esperaba que ella
estuviera más sorprendida o más enojada o más algo, supongo que era el licor.
El caso es que la sorprendida terminé siendo yo cuando ella me dijo que también
sentía cierta atracción hacia mí y que por eso celaba tanto a su novio conmigo,
porque entendía porqué le gustaba, pero ahí viene el problema: el novio. Primero,
ella no tenía ni la más mínima sospecha que él la había estado engañando
conmigo o eso parecía, luego me dice que es algo recíproco y como si no fuera
suficiente con eso, nos pasamos con los tragos y terminamos juntas en mi casa…
En mi cama. A la mañana siguiente, con toda la pena que podía albergar, tenía
que preguntarle qué iba a ser de nosotras y ella me dijo que se tenía que ir,
Sale
Angélica y entra a escena Juan y Paulina. Se encuentran en el apartamento que
comparten los dos, Juan está sentado en la sala, Paulina recién ha salido de la
ducha y se dirige hacia donde él.
Paulina: Tenemos que
hablar
Juan
responde sin despegarse del celular
Juan: ¿De?
Paulina: Mírame cuando
te hablo
Juan: Te estoy escuchando
Paulina: Me acosté con
tu ex novia
Paulina
cruza los brazos, Juan la mira por dos
segundos y vuelve a su celular
Juan: Ok
Paulina: Es en serio
Juan: Obviamente no
Paulina: Llámala
Juan: ¿Para qué?
Paulina: ¿Cómo que para
qué? Pregúntale si no me crees…
Juan: ¿Por qué habrías
de acostarte con ella? Es más, ¿no pues que la odias? Seguro quieres sacarme
información con tus técnicas femeninas raras, pero ya aprendí y mucho más
importante, no vuelvo a caer. No tengo ni su número así que no sé qué pretendías
con esto, pero no tengo tiempo para jugar. ¿Esa era la respuesta que esperabas?
Paulina: Bueno, te lo
voy a poner más claro: me acosté con tu ex, me gustó y esta misma noche me voy de esta casa. Terminamos, ¿esa era la
explicación que buscabas?
Paulina
sale de la sala rápidamente, Juan la sigue
Escena 3
Paulina
se encuentra empacando sus maletas encerrada en su habitación mientras desde
afuera Juan le suplica que no se vaya. Paulina realiza la primera llamada
¿Señora Hecate? Salió
perfecto, ¿ahora qué sigue? Listo, sí señora. Mañana la llamo y le cuento
entonces. Hasta luego. Y muchas gracias.
Paulina
realiza la segunda llamada
Hola Angélica. Sí, ya
le conté. Obviamente terminamos las cosas, pero yo creo que lo que hice fue
sólo un impulso… Mira, en realidad he estado pensándolo bien, sólo me dejé
llevar, yo siempre quise experimentar esto, pero no es lo que quiero para mi
vida. De verdad lo siento, olvida lo que pasó. Sí, estoy segura, no vuelvas a
contactarme, por favor.
Paulina
realiza la tercera llamada
¿Amor? Ya lo dejé, en
este momento estoy yendo para tu casa, no veo la hora de verte. ¿Cómo así que
de qué hablo? Pues que ya lo dejé, como habíamos hablado… ¿De qué estás
hablando?¿Cómo que ya no sientes lo mismo?¿Aló, Andrés?
Escena 4
Angélica
llega al apartamento de Juan, toca el timbre, él le abre la puerta y Angélica
con tono de desesperación le pregunta:
Angélica: ¿Dónde está
Paulina?
Juan: ¿Qué estás
haciendo acá?
Angélica
entra forzadamente al apartamento
Angélica: ¿En serio se
fue?
Juan: ¿Cómo fue eso de
qué se acostaron, qué te está pasando por la cabeza?
Angélica
le responde mientras registra cada parte del apartamento
Angélica: ¿Cómo es que
todo este tiempo nosotras nos acostábamos contigo?
Juan: ¿Desde cuándo
pasaron de peores enemigas a amantes?
Angélica: ¿Te dijo algo
cuando se fue? No entiendo nada…
Angélica
se sienta en la sala, pone sus manos en su cara y comienza a llorar
Juan: ¿Me piensas
responder alguna de mis preguntas?
Angélica: De verdad no le
interesábamos ninguno de los dos…
Juan: Ella me dejó por
ti, ¿de qué estás hablando?
Angélica: Me dijo que
fue un error.
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