Jorge Londoño
2017
Íbamos en un bus de Robledo cuando paramos en el semáforo de Colombia con la 65. Al lado nuestro paró también un carro del INPEC con varios presos dentro, custodiados por policías y armas que los doblaban en números.
- Dios nos libre de eso -dijo don Jorge Londoño- yo ya estuve en esas y mejor dicho...
1986
Yo jugaba el chance sagradito todos los días y cualquier día me lo gané. Le dije a mi hermano y a mi noviecita: nos vamos a beber con esa plata. Le estaba yo manejando la camioneta a un amigo que andaba en Estados Unidos y arrancamos pa' uno pueblo, con roncito, que era lo que me gustaba tomar. En plena carretera a San Félix, lloviendo, frené en una curva y el carro me patinó. Fuimos a dar a una cabina de teléfono y si no es porque estaba lloviendo, hubiera yo matado a alguien ahí. Menos mal no había empezado a tomar, pero sí alcancé a lastimar a mi hermano. Llegó policía, tránsito, mejor dicho, casi llega hasta mi papá. Me hicieron prueba de alcoholemia, me pidieron papeles, todo, y me llevaron a un calabozo.
Pasé una noche allá y luego me llevaron a unos patios, luego me di cuenta que era Bellavista. Allá duré cinco días, sin saber porqué. Vea, yo no comía de la angustia, yo no probaba nada del bongo. Me robaron tenis, camiseta, plata, todo. Eso fue de lunes a viernes y ya el viernes me llevaron donde la fiscal. Ella miró el papel donde anotaron los cargos y dijo: Yo no lo puedo creer. Imagínese que me habían anotado en el registro dizque lesiones personales, o sea los cuatro puntos que le pusieron a mi hermanito por el accidente. Ahí mismo me dejaron salir, gracias a Dios, pero yo quedé varios días mal de la cabeza.
2007
El amor de mi vida me dejó por otro porque a mí me gustaba mucho tomarme mis traguitos cada ocho días. Obvio después de que me dejó me fui a beber en un monte, solo, para desahogarme. Ahí fue que me di cuenta que tenía que cambiar, yo mismo me estaba haciendo daño. Aprendí la lección. Vea, nunca vaya a dejar ir un amor.
1992
Yo soy de Sogamoso. Allá el parche era ir a buscar guacas, entre mis dos hermanos y yo. Cogimos el carro, yo manejaba, fuimos a buscar guacas, caminamos, todo. Cuando nos íbamos a devolver para Medellín me estaba quedando dormido, estaba tragueadito y me comí un hueco gigante. Caímos por todo el barranco. Yo duré tres días en coma y cuando me desperté fue que me contaron que había matado a uno de mis hermanos en el accidente. Uy, ahí fue que sentí que sí me merecía la cárcel por bebedor.
2017
Menos mal pues que dejé el trago, eso sí, lo cambié por el tinto y tres bolas de helado, que por mi casa valen 2.200. Cosa con la que nunca he podido es con el cigarrillo, es más fácil que deje de comer, si quiere que le diga...
Íbamos en un bus de Robledo cuando paramos en el semáforo de Colombia con la 65. Al lado nuestro paró también un carro del INPEC con varios presos dentro, custodiados por policías y armas que los doblaban en números.
- Dios nos libre de eso -dijo don Jorge Londoño- yo ya estuve en esas y mejor dicho...
1986
Yo jugaba el chance sagradito todos los días y cualquier día me lo gané. Le dije a mi hermano y a mi noviecita: nos vamos a beber con esa plata. Le estaba yo manejando la camioneta a un amigo que andaba en Estados Unidos y arrancamos pa' uno pueblo, con roncito, que era lo que me gustaba tomar. En plena carretera a San Félix, lloviendo, frené en una curva y el carro me patinó. Fuimos a dar a una cabina de teléfono y si no es porque estaba lloviendo, hubiera yo matado a alguien ahí. Menos mal no había empezado a tomar, pero sí alcancé a lastimar a mi hermano. Llegó policía, tránsito, mejor dicho, casi llega hasta mi papá. Me hicieron prueba de alcoholemia, me pidieron papeles, todo, y me llevaron a un calabozo.
Pasé una noche allá y luego me llevaron a unos patios, luego me di cuenta que era Bellavista. Allá duré cinco días, sin saber porqué. Vea, yo no comía de la angustia, yo no probaba nada del bongo. Me robaron tenis, camiseta, plata, todo. Eso fue de lunes a viernes y ya el viernes me llevaron donde la fiscal. Ella miró el papel donde anotaron los cargos y dijo: Yo no lo puedo creer. Imagínese que me habían anotado en el registro dizque lesiones personales, o sea los cuatro puntos que le pusieron a mi hermanito por el accidente. Ahí mismo me dejaron salir, gracias a Dios, pero yo quedé varios días mal de la cabeza.
2007
El amor de mi vida me dejó por otro porque a mí me gustaba mucho tomarme mis traguitos cada ocho días. Obvio después de que me dejó me fui a beber en un monte, solo, para desahogarme. Ahí fue que me di cuenta que tenía que cambiar, yo mismo me estaba haciendo daño. Aprendí la lección. Vea, nunca vaya a dejar ir un amor.
1992
Yo soy de Sogamoso. Allá el parche era ir a buscar guacas, entre mis dos hermanos y yo. Cogimos el carro, yo manejaba, fuimos a buscar guacas, caminamos, todo. Cuando nos íbamos a devolver para Medellín me estaba quedando dormido, estaba tragueadito y me comí un hueco gigante. Caímos por todo el barranco. Yo duré tres días en coma y cuando me desperté fue que me contaron que había matado a uno de mis hermanos en el accidente. Uy, ahí fue que sentí que sí me merecía la cárcel por bebedor.
2017
Menos mal pues que dejé el trago, eso sí, lo cambié por el tinto y tres bolas de helado, que por mi casa valen 2.200. Cosa con la que nunca he podido es con el cigarrillo, es más fácil que deje de comer, si quiere que le diga...
Comentarios
Publicar un comentario